La cuestión del abuso sexual en el ámbito familiar, siendo este el incesto que se consuma la preocupación más amplia y abarcativa en relación con el niño, la mujer y la familia.
1- El proceso de victimación.
2- El proceso de victimización.
El verbo victimizar no exista, que victimización se refiere a la precariedad de las ocasiones objetivas de vida, mientras que victimación se refiere a la precariedad de las condiciones objetivas de vida, mientras que victimización se refiere exclusivamente a situaciones que implica violencia física, psicológica y negligencia, sin discriminación de clase social.
Los niños son victimas de la violencia estructural propia de las sociedades caracterizadas por la dominación de clases y profundas desigualdades.
Los niños marcados por el hambre, por la ausencia de vivienda, por la falta de escuelas, por la dominación de clases y por profundas desigualdades.
Los niños marcados por el hambre, por la ausencia de viviendas, por la falta de escuelas, por la exposición de enfermedades infecto- contagiosas se considera chicos de alto riesgo por que es alta probabilidad que tienen de sufrir, cotidiana y permanentemente la violación de sus derechos humanos. En el proceso de victimización esta marcada una dimensión más personal o interpersonal en el ejercicio de la violencia, se ejerce en todas las clases sociales son victimizados no solo los niños pobres sino también los chicos de clase media y alta.
La victimización es una forma de aprisionar la voluntad y el deseo del niño, el adulto exige que la victima sea cómplice en un acto de silencio, la victima tiene restringido su poder de acción y reacción sino también censurada su palabra.
El abuso victimización de niños consiste en reducción a la condición de objeto de maltrato, son diversas maneras de maltratar a un niño, domesticarlo.
El abuso sexual infantil la explotación de una relación de poder sobre los niños para la gratificación sexual de un adulto o de otro niño significativamente mayor.
Cualquier participación de niños en actividades sexuales implica una traición de confianza.
El incesto y sus consecuencias
El incesto se refiere a la situación edifica en la relación con la madre, se cumplen 2 funciones: una biológica conectada a los cuidados que aseguran la supervivencia del niño y otra que no posee una delimitación tan clara.
¿Y el padre que lugar ocupa?
Si un niño goza sexualmente con la madre eso indica que algo no funciona en la figura paterna, el cuerpo de la madre como algo sexual.
El padre abusador
El padre perverso no tiene condiciones de reconocer sus emociones y pensamientos de la victima. A penas su propio mundo mental y es de un modo que goza con su hija o hijo funciona como una recusación perversa de la sexualidad infantil.
La masculinidad tradicional tiende a la dominación, el sexo es así uno de los pocos modos aceptados por los hombres para aproximarse a los otros y como tal se convierte en portador de todos los deseos no expresados que la ignorancia masculina produce, el sexo entonces se fractura, limitándose a la actividad de penas en un acto más que un encuentro.
El abuso en general, seria inherente a una modalidad de organización de la personalidad que rechaza la intimidad. El sexo como triunfo se transforma fácilmente en sexo como rechazo y degradación del otro.
Del lado del niño
La satisfacción sexual del seductor y al despertar de sensaciones sexuales en la victima, el niño participa, la escena de seducción incestuosa ocurrida en la infancia aparece como un descubrimiento. El niño llega a representarse, alrededor de los cinco años, la vida sexual de los adultos.
En la figura del padre incestuoso se amalgama el exceso transgresivo, el abuso de poder y la omisión de interdicción en cuanto representen fallido de la ley cultural. El padre incestuoso reniega de la ley cultural, imponiendo la ley de su propio deseo.
La naturaleza del estimulo no es sexual y tiene que ver con la amenaza de muerte, el sujeto victima de un traumatismo de este orden experimenta pánico, confusión, estupor, etc.
A diferencia de trauma infantil que no llega a romper la barrera del yo, es el modelo de dolor, como sobre investidura narcisista del órgano lesionado.
Al contrario de traumatismo infantil que es evacuado en la obtención de placer, la excitación excesiva es aquí bloqueada esa situación propone denominarla violencia.
La violencia es toda acción traumática que conduce a desestructurarse completamente a través de mecanismos de defensa de miedo a la muerte de naturaleza no sexual.
La madre
Existe una vinculación significativa entre haber sufrido abuso en al infancia y tener hijos que a su vez pasan por la misma experiencia.
Lo desconcertante es que el encantamiento estadístico desciende por la cadena materna de niñas tienen hijas que son objeto de abuso, sin embargo son los hombres los que abusan.
· La confusión entre afecto y actividad sexual experimentada por los niños.
· El vinculo afectivo con el padre puede continuar y el mantenimiento de esa proximidad aumenta el riesgo de abuso de una hija venga a hacerlo con las nietas o nietos.
· Por la historia de vida de la madre, esas mujeres creen que la relación madre e hijas son necesariamente competitivas, ambivalentes y hostiles.
Podemos preguntar también si los hechos incestuosos se producen cargados de intensas relaciones de rivalidades.
Confusión de lenguas entre los adultos y los niños afirman que la personalidad aun tenuemente desarrollada reacciona al brusco displacer no por defensa y si por la identificación ansiosa de aquel que la amenaza o ataca.
La convivencia
“Sistemas familiares” plantean la cuestión del papel causal de la madre en el abuso, es inevitable que la madre desempeñe un papel en el abuso, papel este que consiste en “no saber”
Las mujeres abusadas por sus compañeros no siempre son conscientes de eso en el momento que esta sucede, ya que el abuso emocional que con el propósito de dejar clara la culpabilidad del hombre. El abuso sexual de un niño puede ser pensado, así como una forma de violencia sexual contra la madre. La madre es afectada de diversas maneras, la violencia del abusador que victimiza tanto a la madre como al hijo con agresiones sexuales y maniobras de encubrimiento, recelan que la posición de los psicoanalistas venga a cuestionar estas constataciones, dividiendo las culpas, discriminando el abusador y des caracterizados.
¿Por qué los niños no hablan?
Los niños no hablan por el miedo porque piensan que las madres saben y no dicen nada que son cómplices del abusador y así rompen su identificación como personas.
Los efectos del abuso en la pareja parental
La difícil elección entre sus compañeros, u otros miembros de la familia, y el niño abusado. La decisión de “cuidar”, inherente a la función de la madre, se hace más compleja ya que entran en la relación de las madres, en general, es de mayor protección del hijo cuando el abusador es el padrastro u otro miembro familiar.
Se cree más fácilmente en la denuncia del niño menor. El miedo a la confrontación deja a las mujeres en peores condiciones para enfrentar una situación en la cual alguien tiene que ser afectado.
Posibilidades de intervención terapéutica
Retrata de fenómenos graves y actuales que los adultos tienden a ocultar ya sea porque configuran con el desmoronamiento de la institución “familiar”, la sociedad tiende a marginar a quienes denuncian su fragilidad.
Por trabajo terapéutico entiendo aquí un abordaje amplio, multidisciplinar, den en cual deben coexistir psicoterapia. Es necesario el abordaje terapéutico individual, tanto de la victima como del agresor y muchas veces de otros miembros de la familia.
Para la victima es imprescindible el regreso a la escuela, que es la vía fundamental de fortalecimiento de la identidad.
La niña abusada ante la justicia
Se mezcla el miedo, el temor, bronca más el abuso recibido a la niña y se le mezcla todo formando un centro de confusión mucho más terapéutico.
Las practicas actuales
Las intervenciones de la policía es lo más común. Se reprenden a los culpables. Pero también no protegen correctamente al niño. Las victimas son tratados de mala manera no cuidadosamente como se debería, teniendo en cuenta por lo que han pasado.
A los niños generalmente no se les cree, pero hay que tener en cuenta la edad que tienen y la información sexual que deslustran.
La denuncia
Generalmente se pasan la pelota de un juzgado a la policía y viceversa, y no tienen el daño que están haciendo al NO ayudar.
La niña y la policía
Las policías de las ciudades cuentan con personal especializado para estos casos.
El ámbito físico de la denuncia policial
La niña se trauma más ya que se encuentran en un lugar de constante movimiento delictivo y a presiones policiales.
La “exposición”
Generalmente no toman denuncias en las policías ante de estos hechos sino exposiciones que no tiene el mismo valor e importancia que una denuncia.
Los traslados de la niña
Los niños los ven a los patrulleros solo para delincuentes.
La niña ante la introducción judicial
El ambiente en los tribunales es sórdido porque los problemas que se ventilan allí son sórdidos.
La niña presente durante la denuncia
Generalmente piden la presencia de la niña ante el juez pero en realidad no es necesariamente y sufre más, y se trauma más.
El rol del juez de instrucción
Lo que el juez tiene que tener en cuenta en caso de abuso.
