¿Qué es la envidia y quien es el envidioso?
Envidia cuando queremos lo que tiene otro. Cuando tenemos un pronunciado complejo de inferioridad, de inseguridad y de disconformidad con nuestro ser y con todo aquello que tenemos. Lo que tenemos resulta poco. No nos hace feliz. Somos envidiosos cuando nuestra mente no goza de pleno estado de salud mental y no somos felices con nuestros logros, porque nunca nos conformamos con lo que nos ha dado la vida; con el sendero que elegimos transitar o con lo que nos ha tocado ser en este mundo en el cual hemos de vivir.
¿Qué es la envidia?, ¿Qué esconde la envidia? Aunque es un sentimiento bastante común, el no poder llegar a dominarla puede ser altamente autodestructivo para quien lo tiene. Unos ejemplos significativos de actitudes envidiosas y que ocurren con bastante frecuencia pueden ser los siguientes:
“No soporto a la nueva secretaria, lo tiene todo a punto, lo sabe todo y encima va muy bien arreglada”.
Me da una rabia ver a esa gente tan simpática y sociable, se creen muy buenos relaciones publicas pero no hay quien hable con ellos, son unos idiotas”.
“Yo no aguanto a mi marido cuando se pone a ver sus películas favoritas y pasa de todo”.
“Hay que ver el coche que se ha comprado el vecino. ¿De donde sacara dinero?
“De que se reirá la gente, so se que es lo que da gracia”.
¿Cómo descubrir una persona envidiosa? La envidia es un sentimiento negativo del que se habla poco y se sufre en mayor o menor grado de la vida, se trata de un tipo de relación que tienen la mayoría de los seres humanos y de aquí pueden surgir la mayores aberraciones tanto en sufrimiento personal como de proyección hacia los demás.
Por culpa de la envidia unida a otros factores, se han podido hacer trabajos de magia negra para destruir el entorno armónico de una familia, por el simple hecho de envidiar “la felicidad que emanada de ellos”, se ha podido incluso llegar a agredir a una persona por no aguantar que fuera mas alto o mas guapo que ella, e incluso llegar a agredir a una persona por no aguantar que fuera mas alta o las guapa que ella, e incluso no han observado ustedes algunas veces un automóvil nuevo que su pintura ha sido totalmente rayada, esto es un acto de envidia. La envida empieza a surgir en los primeros años de vida, cuando el niño empieza a relacionarse con el grupo familiar y social, si el niño se siente amenazado en su terreno y en lo que mas quiere tiene un sentimiento vacio, deseara a toda costa conseguir todo lo que no posee o cree que no puede poseer, esto se manifiesta con pataleas, rabietas, es necesario calmar esos disgustos con explicaciones lógicas y enseñándole a dar, para que con ello vaya aprendiendo a tolerar sus frustraciones y controlar las conductas impulsivas, así pues de esta forma aprenderá a respetar las diferencias y valorar sus propias cualidades, es decir en definitiva empezará a madurar.
Si al niño que ha pasado por episodios de envidia constante, nadie de su entorno le ha calmado esta ansiedad, crecerá con sentimientos de frustraciones y de vacio y será un adulto envidioso contaminando con el rencor a los éxitos ajenos, incluso de su propia pareja y amistades llegando a su vida a ser un verdadero tormento. El observar o reconocer que algunas situaciones o personas provocan envidia es “positivo”, ya que ayuda a reflexionar sobre los propios recursos y con ello aceptar nuestras propias limitaciones. La administración a determinadas personas, no significa tenerlas envidia, es saber valorarlas y valorarse. Si sufres las miradas y palabras de una persona envidiosa trata de pasarlas por alto, no eres responsable de su sentimiento, intenta descubrir la envidia a tiempo, te evitarás muchísimos problemas, no desarrolles confianza con las personas envidiosas. Si eres una persona envidiosa y quieres salir de ese estado porque te está consumiendo la vida, la única forma de conseguirlo es, primero conectar con DIOS y después:
1. Sintiendo el cariño y el apoyo de los seres queridos.
2. Desarrollado tu sentimiento de humor.
3. Hallando tu propia identidad.
4. Siendo consiente de que es lo prioritario de tu vida.
5. Tolerando tus defectos y valorando tus cualidades.
6. Valorando las cualidades ajenas en su medida.
O si prefieres seguir con ese sentimiento de envidia, lo que conseguirás será:
Bloquear el pensamiento creativo.
Generaras ansiedad, tristeza y rencor.
Lo manifestaras a través de miradas y frases inoportunas o frases calculadas para hacer daño.
Es un sentimiento que nunca podrás controlar sin ayudar, y sin que tú mismo aceptes que lo eres.
Es difícil descubrir al envidioso pues a veces de esconde a través de una apariencia amable, acogedora y simpática y otras se camufla en conductas de excesivo respeto, o excesiva administración, el envidioso se “alegra de los fracasos ajenos”, “sufre con los éxitos ajenos”, pero desaprovecha tanta energía que no es capaz de alcanzar sus propios objetivos.
Considera que los demás consiguen las cosas con facilidad y sin esfuerzo, no es una persona generosa, si triunfa nunca se siente satisfecho, este sentimiento es muy perjudicial para quienes siente y “muy peligroso para la persona envidiosa”
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