jueves, 30 de septiembre de 2010

Problematicas Sociocomunitarias- Suicidio

TRABAJO DE INVESTIGACIÓN:
Tema: EL SUICIDIO
Planteo del problema:
La decisión de investigar este tema, nace de la preocupación, por el avance del suicidio en nuestra ciudad, influido por problemas sociales, económicos, familiares, educativos, que llevan a las personas a tomar esto como una solución eficaz.
En la actualidad está latente la idea del suicidio y especialmente en los adolescentes, situándonos en Nuestra comunidad donde existen diversos casos.
Objetivos:
*      Dar a conocer diferentes vertientes relacionadas al suicidio como: causas, contexto histórico, porcentajes, secuelas, porcentajes relativos a los últimos años etc. Que nos introdujeron a este problema, para así llegarlo a conocer en su totalidad.
*      Tratar de acatar testimonios de personas que pasaron por esto y se salvaron, pero no desde una perspectiva de resentimiento, si no desde una idea concientizadora para revertir tales situaciones.
*      Conocer y consultar con personas especializadas sobre diversas ideologías, tanto católicas, psicológicas, ideológicas como policiales. Para que hagan un trabajo no solo dirigido sobre una sola concepción.
*      Por último tratar de hacer propuestas que erradiquen este problema y por consiguiente proyectar, y difundirlo de manera clara al igual específica.
MARCO TEORICO:
El suicidio etimológicamente deriva del latín donde sui (auto) + cidium (matar). Podemos mencionar que el suicidio es la acción de quitarse la vida de forma voluntaria. El suicidio aparece en todas las sociedades desde los tiempos más remotos. Sin embargo a lo largo de la historia han variado la actitud de la sociedad hacia este acto las formas, los métodos, el que provoca el aumento de suicidas y la frecuencia.
En la Europa Antigua, durante el Imperio Romano el suicidio era considerado un acto honroso. Los antiguos romanos, bajo la influencia del estoicismo admitían razones legítimas para su práctica.
Los primeros concilios de la Iglesia Católica decretaron que aquellos que cometieron suicidio, no se les podría aplicar los rituales de la iglesia tras su muerte, a esta práctica se la tomó como un pecado en la Edad Media.
En las legislaciones medievales se ordenaba la confiscación de las propiedades del suicida, donde el cadáver sufría todo tipo de humillación.
En la actualidad es considerado una mala acción, debido a que el ser humano no tiene derecho a quitarse la vida  que Dios le ha dado y está condenado por el Cristianismo, Judaísmo, e Islamismo. Desde el punto de vista jurídico y de los Derechos Humanos, hoy el suicidio se considera por muchos como un derecho, aunque Durkeim postuló una mala adaptación social del individuo y una falta de integración , a la vez clasificó cuatro tipos de suicidios: egoísta, altruista, anómico, y fatalista.
Los jóvenes son la esperanza, por que a ellos les pertenece el futuro. Sin embargo el presente es responsabilidad de los mayores: es a estos a quien corresponde brindarles las condiciones para que puedan hacer fructificar sus dones. Aunque en una cultura manipulada, y distorsionada, de manera despiadada, y brutal, todavía podemos arriesgarnos a apostar por una fuerza suficiente para salir triunfante a pesar de todo.
Hipótesis:
*      Los jóvenes terminan con sus vidas porque es la única alternativa para resolver los problemas que se les presentan.
*      Estas decisiones son producto de presiones psicológicas, falta de apoyo, frustraciones, desilusiones amorosas, educativas, familiares etc.
*      La influencia del mundo moderno, donde se vive de lo material y no hay la incorporación de valores sociales que formen personas para un mejor futuro, lleva muchas veces cometer este tipo de error como una eficaz solución.

INTRODUCCIÓN:
En cada época y en cada civilización existen problemas sociales importantes que son objeto de especial atención. Son hechos que por su ámbito de extensión o por su gravedad tienen una enorme resonancia.
Esto es lo que en el siglo XXI ha ocurrido con una problemática creciente en las sociedades modernas, el suicidio se ha transformado en una solución habitual sobre todo en adolescentes.
Estamos investigando para llegar a comprender este fenómeno, traspasando los umbrales de las falsas evidencias o simplemente barreras difíciles de obviar que hacen costosa esta labor.
La concepción del suicidio como una problemática alarmista y desmesurada que podemos mencionar hasta como una gran plaga de nuestros tiempos, una catástrofe de esta cultura de la muerte.
¿El suicidio es una filosofía de vida?
La acción de suprimir nuestra propia vida, es una de las paradojas más notables de la especie humana en la actualidad. Es la pérdida en conjunto del instinto de “conservación”. Debido a su condición de animal libre, el hombre elige la muerte.
Al igual que el hambre, el aborto, la eutanasia, etc. los cuales componen las distintas facetas de un grupo zoológico muy particular, que además de su loca carrera por extinguirse, arrastra la destrucción del entorno natural.
Aún colectivamente el hombre se está suicidando  como especie, el objeto de estas reflexiones es llegar a que se caracterice como individual.
La aceptación de la cultura de la muerte, también se da en aspectos políticos, no se ha tenido en cuenta mediante formas legislativas, aún sin respeto a sus propios principios constitucionales, lo que comprende a la cultura musulmán, vemos muy a menudo esos famosos ataques  suicidas, sin embargo ellos lo toman como el martirio a su religión, lo cual le da la razón.
Uno de los grandes retos  es el de encontrar en su interior interlocutores dispuestos a hablar en paz, o al menos de tregua y renuncia  a tan cruel hecho.
Es importante considerar que no solo todo recae en cada persona o religión, sino también esta sociedad egoísta, donde cada uno se ocupa de sí mismo y no de otros.
Abordaremos especialmente el suicidio en Santa María. Desde el mes de enero hasta la fecha se produjeron 4 suicidios, 3 de jóvenes y 2 de personas adultas.
¿A qué causas se atribuye el suicidio?
A menudo encontramos distintos tipos de personalidades por lo que  las razones suelen ser complejas y muchas veces indispensables. Pero trataremos de especificar las más comunes  o consideradas científicamente.
Psíquicas: en más de un 90 % de los casos existe enfermedad siquiátrica concomitante. Por su frecuencia pueden ser: trastornos anímicos, con trastornos maniacos depresivos, o períodos de tristeza y otros de gran vitalidad.
Abuso de sustancias psicoactivas, estas producen una engañosa  situación agradable.
La esquizofrenia: es una enfermedad mental caracterizada por una alteración profunda del pensamiento, la afectividad y una percepción desorganizada y alterada de la realidad. Se asocia a la actividad alucinatoria (como oír voces, no reales que llegue a impulsar el suicidio).
La depresión: se caracteriza por el dominio de sentimientos de tristeza  o desolación, acompañado por sensaciones de inutilidad y baja autoestima. Sentimientos de culpa, autorreproche, desconfianza.etc.
Sociales: muchas veces se da por que no queremos creer en nadie. En las naciones industrializadas es como un escape a ese desgaste diario, relacionado con el estrés  al límite del desborde. También incluye la falta de amor a sí mismo. Puede existir un historial de comportamiento antisocial, insuficiente éxito, escolar y/o laboral.
Muchas veces son un llamado de atención a la sociedad por sentirse excluidos de ella.
Familiares: a veces por no contar con la madurez correcta, la muerte familiar, la mala relación, la incomprensión mutua, entre otras pueden llegar a ser factores determinantes a la hora de buscar solución. Por lo que se cree que desapareciendo todo puede cambiar  y no es exactamente así. Las decisiones demasiado rápidas tienen consecuencias inesperadas.
Por todo esto se trata de dar a entender presiones, tensiones, interiores y satisfacer necesidades internas. Así también  frustraciones, convivencia en un clima violento o abuso sexual en la infancia.
Imitativas: los medios  de comunicación tienen un papel preponderante en esto, ya que forman parte de la recepción de datos que constituyen nuestro bagaje cultural. Influyen tanto en nuestro comportamiento como hasta la propia vida.
Esto empuja a encontrar  estereotipos, que presentan imágenes del mundo deteriorado, morboso, por solo atraer al público.
Todo esto muchas veces suele ser un ejemplo a seguir por los televidentes.
Esto no quiere decir que los medios tienen que callarse la boca pero el trabajo debe ser en conjunto para poder evitar los casos que se detectan precozmente.
Parasitismo: es lo que se conoce, con la idea de dependencia en el amor, sus efectos más dramáticos se ven cuando el individuo trata de suicidarse o amenaza con suicidarse. Se da por que es presa de una profunda depresión porque el cónyuge o amante lo rechazó o se separó de el.
Esto simplemente, no es amor porque no hay ninguna libertad o elección. El amor es libre de ejercicio, dos personas se aman únicamente cuando son capaces de vivir una sin la otra.
La dependencia, muchas veces es patológica enfermiza y se da por miedo a no sentirse amado. Es una forma de antiamor.
Económicas: aunque este factor no sea tan tenido en cuenta, se  relaciona con el lugar de residencia  que por lo general se da en grandes centros urbanos, por la pérdida de un rol o status social, como la marginalidad reciente, desempleo, o trabajo cualificado, el endeudamiento es un factor de riesgo. Puede ser que se den durante crisis económicas cuando se manifiestan con mayor nitidez. Por cierre de fábricas y despidos, como principales excusas.
¿El suicidio presa de los jóvenes? O ¿los jóvenes presa del suicidio?:
El desarrollo normal de los jóvenes entre los once y los dieciocho años es sumamente valioso, por lo consiguiente variable. El desarrollo del adolescente está íntimamente ligado a su situación en el hogar, centro escolar y la comunidad. Estas circunstancias influyen sobre todo en el desarrollo mental y emocional.
La comprensión de este proceso ayuda a que se logre más fácilmente la transición de la niñez a la adolescencia.
En los tiempos que corren la convulsionada sociedad actual presenta múltiples opciones.
Ciertamente hoy las elecciones de vida de los jóvenes se enfrentan con una realidad social y con ideologías que hacen difícil la construcción de un proyecto de vida autónomo.
Envueltos  en cierto  pesimismo y fatalismo del mundo adulto a los jóvenes  comienza a ver derrumbados muchos sueños y expectativas sociales y personales.
Todo unido a la creciente movilidad de los modelos de identidad, crea en los jóvenes la sensación de inseguridad, de no saber a que atenerse o a quien seguir.
Los suicidios en nuestro país desde la década de los 90 hasta la actualidad en la población joven han aumentado un 200 % de entre 15 a 19 años y casi se triplicó entre los de 20 a 24 años.
Los más afectados fueron los varones, en comparación a las mujeres.
Por lo cual se sostiene que hay que estar atento a las señales que se manifiestan, como la afectiva, y su impacto en el humor. A pesar de las apariencias vivimos en una cultura que mutila las energías y potencias más valiosas de la edad juvenil. Si tenemos en cuenta alguna  de las características más sobresalientes de dicha etapa (intenso amor por la vida, ansias inmensas por llegar a ser, ardor por las grandes cosas, etc.) y si consideramos de que modo  la sociedad moderna las aplasta y frustra con su desprecio a la vida y con sus desprecio a la vida y con sus estructuras artificiales y engañosas podemos llegar a comprender los profundos  sentimientos de abatimiento, decepción e impotencia que se apoderan de muchos jóvenes,
En el momento en que el joven experimenta la necesidad de encontrarse consigo mismo y de desplegar al máximo su ser, descubre que la sociedad en que vive no lo ayuda a transitar su propio camino de superación personal, ni le da la posibilidad de desarrollar a pleno sus potencias corporales ni espirituales, ni siquiera lo provee de los buenos ejemplos y la guía certera de quienes ya pasaron por esa etapa: los adultos.
Pero lo peor de todo es que penosamente llega a comprobar que vive en una cultura que no cree en el heroísmo ni en las gestas y que renuncia de antemano a los grandes esfuerzos y a los ideales más elevados, ya que sus miembros abandonan la propia realización vocacional. Se adaptan al gusto y manera de ser de la mayoría.
¿Cuántos tipos de suicidio existen?
Según Durkheim, identificó cuatro tipos de suicidio: egoísta, altruista, anómico y fatalista. Estos se suceden como consecuencia de determinadas condiciones sociales, tal división se daba desde el aspecto moral.
Suicidio egoísta: la sociedad se desintegra en la medida en que el individuo se desprende de la vida social, pretendiendo imponer su personalidad colectiva.
Se llama egoísmo al estado en el que yo, individual se afirma con exceso sobre el yo social.
El sentimiento de inutilidad frente a la sociedad en que nos desarrollamos puede generar deseos, acciones suicidas. “Si la vida no vale la pena ser vivida”, todo se convierte en un pretexto para deshacernos de ella.
Suicidio altruista: el individuo resulta ser distinto de sus compañeros, forma parte de un todo sin valor por sí mismo. Así su persona deja de tener valor y por lo tanto la sociedad, le “exige” poner fin a su vida ante el menor motivo.
Suicidio anómico: una persona no puede vivir ni ser feliz si sus necesidades no son suficientemente proporcionales  a sus medios.
En ninguna sociedad se ven igualmente satisfechos los grados  de jerarquía social. Sin embargo, la naturaleza humana es casi la misma en todos los ciudadanos.
Suicidio fatalista: viene determinado por una débil y excesiva regulación por parte de la sociedad.

El suicidio y la Iglesia Católica:

El suicidio es considerado una violación al derecho natural de la vida (5º mandamiento: no matarás) solo Dios es el dueño exclusivo de la vida humana: así como la da, la puede quitar. Sin embargo para que un acto  sea pecado, debe tener el conocimiento de lo que se hace con intención de hacerlo. No podemos juzgar a ciencia cierta la condición mental del suicida. Tampoco sabemos cual fue su último pensamiento ¿Se habrá arrepentido mientras estaba moribundo en el último instante de su vida?
Por todo esto la iglesia Católica debe afrontar el inmenso desafío que proviene de las nuevas realidades, surgida en estos últimos treinta años.
Como tal es la abanderada de la defensa de la vida humana, frente a la moderna mentalidad en contra de la vida y sus principales manifestaciones. Cree firmemente que la vida humana aún débil y enferma es siempre un espléndido dar del Dios de la bondad. Frente al pesimismo y egoísmo que ofuscan al mundo.
Corresponde también al estado, gestor del bien común de la sociedad, garantizar y favorecer de todos los modos posibles el respeto a la vida de todo hombre, contra ese deber no se puede invocar la libertad de conciencia  de elección, por que el respeto es fundamento  de cualquier otro derecho lo más preocupante y causa no marginal es un grave deterioro moral.
Ni siquiera puede haber verdadera paz si no se defiende y promueve la paz.
Para la Iglesia, el suicidio es injustificable, pero es entendible la situación anímica espiritual y existencial del suicida.
Objetivamente el hecho de auto suprimirse es negativo, pero subjetivamente responde a un cúmulo complejo de situaciones personales.
Aunque hablemos de un pecado, no se puede asegurar la condenación eterna, pues solo Dios conoce su interior y hasta en el último segundo de su existencia, puede arrepentirse y salvar su alma con el perdón misericordioso.
En la Biblia hay veces que se hace referencia al suicidio, los casos más famosos son el del Rey Saúl, y Judas Iscariote. También el de un guardia que intenta suicidarse cuando se  habían escapado sus prisioneros y era la única forma de evitar la pena capital.
La Iglesia desde su posición aportará su reflexión desde su experiencia histórica, la Palabra de Dios y su fe. Pero a la misma vez necesita un apoyo de todas las demás instituciones sociales.
La problemática está en más relación con la desesperación ante situaciones vivenciadas como límite, pero sin embargo han sido superadas por muchas personas.


Mitos sobre el suicidio:
Verdades y mentiras:
ü  Es verdad que los suicidas  desean morir
Ambivalencia: es una característica marcada de un suicida. Muchos no quieren morir, sino sencillamente buscan un escape de una situación insoportable.
ü  Es una idea equivocada preguntar a las personas si piensan en el suicidio. El hablar del suicidio puede darles una idea de que deben hacerlo.
No es posible que la gente crea que no hablar de suicidio es más seguro. Al contrario le ayudará a hacer frente al problema y aliviar la tensión.
ü  Si una persona deprimida o a punto de suicidarse se encontrará mejor, esto generalmente quiere decir que el problema se ha solucionado.
No, porque aunque parezca feliz, no crea que el peligro ha pasado. Ya que se puede sentir aliviado por haber tomado esa decisión.
ü  Las personas que hablan de quitarse la vida nunca lo harán. Es una manera de desahogarse. Los que se suicidan no hablan  de ello, sencillamente lo hacen. Es una manera  de desahogarse. Los que se suicidan no hablan de ello, sencillamente lo hacen.
La mayoría de la personas que hablan de ello o hacen algo que indique que se van a matar. Muchas veces no se pueden detectar concretamente.
ü  Una vez que alguien se encuentra al borde del suicidio, siempre seguirá con esa idea.
No, las personas que quieren suicidarse piensan así solamente durante un período limitado de tiempo. Durante este período lo superan, consiguen ayuda o mueren.
ü  Si alguien ha intentado suicidarse alguna vez, hay menos posibilidad de que lo intente de nuevo.
No, hasta el 80 % de todos los suicidios se completaron, después de otros intentos anteriores, esto especialmente entre la juventud.

Teorías Psicológicas sobre el suicidio:
Freud: Habla de un agotamiento que restringe el campo de la conciencia, lo que ocasiona una depresión orgánica. Refiere también a la incapacidad de adaptación, desequilibrio en la voluntad de vivir, de protesta y hostilidad infantil, narcisismo, compensaciones de impulsos homicidas contra miembros de la familia y los niños.
Postula además que la depresión y el consiguiente suicidio dan resultado de un gran impulso agresivo contra un objeto interior que era amado y ahora es odiado.
Posteriormente sus investigaciones lo llevaron a la conclusión de que en todo individuo existe un instinto innato de destrucción y muerte.
Menninger: habla de un instinto de muerte y postula tres elementos del suicidio: un deseo de matar, un deseo de ser matado y uno de morir.
Zilborg: considera al suicidio como una forma de frustrar las fuerzas externas y de conseguir la inmortalidad.
O’connor: dice que la sensación experimentada por la persona de alcanzar por medio del suicidio la omnipotencia, nos retrae a un narcisismo de la autoridad.
Gorma: hacer resaltar la impotencia  de la pérdida de un objeto de amor. El suicidio será el medio para recuperarlo.
Bergler: habla de un suicidio introyectivo, histérico.
Dollard: desarrolló la hipótesis de que la intensidad de la agresión es inversamente proporcional  a la intensidad de la frustración que para él es una interferencia  que incide al cabo de una respuesta de acercamiento al objetivo de un determinado momento.
Actualmente se postula que, la frustración origina un estado emocional que “predispone” a actuar  de forma agresiva, pero solo en determinadas condiciones y en personas propensas.
El aprendizaje juega un papel importante y fundamental  en la conducta agresiva. Seres humanos y animales pueden aprender a evitar  reaccionar de forma agresiva ante situaciones que originan una respuesta hóstil y pueden de forma paralela actuar de manera agresiva frente a situaciones que no provocan violencia.
¿Sobrevivir una nueva oportunidad?
Cuando la acción de suicidarse no ha tenido éxito se denomina parasuicidio, o más bien sería la lesión deliberada al conjunto de conductas donde el sujeto de forma voluntaria e intencional se produce daño físico, cuya consecuencia es dolor, sin la intención aparente y segura de matarse.
Se incluye en  esta definición las autorelaciones (como corte en las muñecas), los envenenamientos, o sobredosis medicamentosas, y auto quemaduras.
Psicológicamente el suicidio provoca diversos sentimientos y reacciones entre las personas estrechamente relacionadas o unidas con la víctima y un impacto al superviviente , las reacciones  de los cercanos pueden ser muy variadas; se pueden tratar de sentimientos profundos de pérdida , acompañados con una gran tristeza de rabia por sentir que lo hacen  a uno responsable de lo sucedido o por que la victima rechazo lo que se ofrecía, culpa , vergüenza o confusión, acompañados  de un sentimiento de fracaso e impotencia, por ser incapaces de ofrecerle lo que el otro necesitaba, alivio por quedar libre de molestias y demandas inexistentes de la víctima , el sentimiento de sentirse abandonado, ambivalencia, reacciones de dudas, obtención en negar que se ha dado el suicidio en el superviviente.

¿Qué recomendaciones deben tener en cuenta los familiares o amigos de personas depresivas o con ideas suicidas?
Tomarse en serio todas las amenazas.
ü  Considerar la posibilidad del suicidio en todo paciente que manifiesta fuerte desamparo o desesperanza; “ No tengo salida a mis problemas”
ü  Estar atentos a los cambios de ánimos o mejoría repentina de la depresión : Alivio secundario a su firme decisión de suicidio”
ü  Indagar el riesgo y pensarlo en todo paciente que presenta accidentes frecuentes y consumo reiterado de alcohol o drogas.
ü  Considerar la posibilidad en personas que han sufrido acontecimientos traumáticos previos: luto reciente, pérdidas u otros acontecimientos vitales estresantes.
¿Cómo se comunica un suicida?
ü  Puede ser verbal (incluyendo escrita) y no verbal y comportamental.
ü  Directa o indirecta: puede ser abierta o clara, implícita e indirecta. Son formas de comunicación: el retraimiento, la donación de objetos estimados, las alucinaciones o cosas que no necesitan fantasías de muerte, sepultura o rescate de situaciones peligrosas.
ü  Sustancias o contenidos: pueden contener expresiones de culpabilidad explicaciones de acto suicida o instrucciones para las demás personas, por ejemplo: testamentos, o cartas de los suicidas.
ü  Objeto de la comunicación: en las situaciones más intrapersonales la comunicación va más bien dirigida a la sociedad en general.
¿Cómo se puede controlar el suicidio?
Los controles pueden ser externos o internos.
ü  Controles externos: son aquellos por medio de los cuales la sociedad influye en el individuo para que acepte su situación y continué viviendo. Ejemplo: tabúes, mitos, costumbres.
ü  Controles internos: pueden ser los ideales, las normas, la conciencia, la moralidad, la responsabilidad de la persona. Además la estructura de su personalidad puede ser tal que dé a la persona flexibilidad, adaptabilidad, independencia, y sentimiento de autoestima que le permitan soportar. Por el contrario, una persona puede ser más vulnerable a causa de su personalidad rígida excesiva y un concepto pobre de sí mismo.

El suicidio y la última etapa de la vida:
Como hemos dicho anteriormente la problemática del suicidio reincide más en la población  joven, pero sin embargo cabe destacar que llega al otro extremo la vejez.
Ambas significan, sociológicamente la adquisición o reformas de valores para una determinada postura social cuando esto no se ha ratificado correctamente, se produce una desviación y por lo consiguiente este problema.
De todo esto, nos preguntamos por qué en la edad adulta son menos los casos relacionados al suicidio.
Pues bien, las personas que llegaron a la madurez adulta asumen mucho más responsabilidades, de diferente índole y logran salir adelante, quizás por una familia, por una empresa o simplemente aman la vida. Estos roles cambien en una edad anciana, se jubilan, son pensionados o viven de los hijos. Llevándolos así a ser inútiles, o como algo sin valor, olvidado.
Todo se convierte en una inseguridad de si mismo, la soledad, el declive físico y psíquico, que se convierte en una afección somática.
Muchos de los ancianos que sufren esta enfermedad no concurren al médico, por considerarlo innecesario y si no se detecta a tiempo puede acarrear consecuencias inesperadas.
Los ancianos pierden así su autoestima y su situación anímica es decisiva.

PROPUESTAS SUPERADORAS:
Estas propuestas pueden servir como una guía para personas con ideas de este tipo o amigos o familiares de dichas personas. Tienen una orientación hacia como se pueden revertir tales ideas o encontrar  una solución aunque sea parcial.
Para combatir esta dura realidad, debe hacerse participación de diferentes instituciones, cada una con su ideología y perspectiva.
Desde la familia: como principal contención de un individuo, tiene un rol fundamental en la conformación de tal. Aquí podemos incluir a amigos porque tienen una relación con la persona.
ü  Priorizar el diálogo entre padres e hijos, sobre todo en la etapa de la adolescencia. Deben saber escucharse, interiorizarse por sus cosas, todo siempre y cuando existan límites.
ü  A personas de estado depresivo, hay que demostrarles que hubo otras instancias de su vida en las que pudo vencer las dificultades y esta puede ser otra más. Jamás minimizarle el potencial suicida.
ü  Tratar de no formar una retención a una persona con ideas suicidas, porque cuando esta contención desaparezca podrá concretar su idea.
Desde la escuela:
ü  Proporcionar charlas informativas, acerca de esta problemática y concientizar que para los problemas siempre hay una solución.
ü  Que los profesores ayuden a los alumnos con problemas de esta índole, ya que muchas veces sucede que en su mismo hogar hay problemas y nadie les presta atención. Se sienten rechazados u olvidados.
ü  Impulsar ayudas psicológicas a jóvenes con alguna tendencia agresiva o enfermedad mental. Tratando de no encasillarlos porque esto los  hace sentir más oprimidos.
Desde la Iglesia:
ü  Contar con grupos de ayuda, desde la perspectiva religiosa correspondiente. A cerca de la filosofía de vida que deciden tomar.
ü  Prepara charlas reflexivas sobre los proyectos de vida que tienen los jóvenes  y afrontarlo o adaptarlos a su realidad.

CONCLUSIÓN:
Durante el desarrollo del trabajo nos fue difícil encontrar fuentes bibliográficas y testimonios parasuicidas.
Sin embargo  lo trabajamos con mucha cautela a este problema social y se notó que aún  las personas en su conjunto no han tomado en cuenta como nos influye  en la vida cotidiana la idea del suicidio.
Se carece de información y muchas  veces parece ser que sigue siendo un tabú, nadie quiere tocarlo al tema y  se convierte en una problemática más grave día a día, y aumenta más víctimas.
Hay razones que intentan justificar: sobrevivir al desamor, al miedo, a la soledad.
Presentamos este trabajo con la idea de insertar en las personas, ideas lúgubres, para que intenten hacer los pases con ellas mismas y el mundo.
Pudimos comprobar que el mayor número de victimas rondan entre los 18 y 40 años en adelante, con esto afirmamos que la mayoría de los adolescentes solo tienen intentos de suicidios. Pero no sucede así en los adultos.
Factores principales: depresión, melancolía y frustraciones entre otros.
Los métodos más comunes son: ahorcamiento, y con armas de fuego.
Concluimos este trabajo con propuestas superadoras, para comprometernos a que esta problemática no sea un factor creciente en nuestros días.

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